Barranquilla, 30 de enero de 2010
Los Caimanes de Barranquilla se han coronado esta noche campeones de la Liga Colombiana de
Béisbol Profesional por tercer año consecutivo al doblegar 9-1 a
Leones de Montería en el sexto juego de la final, liquidándola a su favor 4 juegos por 2. Por su parte, el barranquillero Boris Villa obtiene su primer banderín en su
primera participación como manager en la LCBP. Durante las
temporadas 2007-2008 y 2008-2009, las cuales completan la presente
seguidilla de triunfos, el equipo fue dirigido por el cartagenero Walter
Miranda. De esta forma, Caimanes se convierte en la franquicia más
ganadora en la historia del béisbol profesional colombiano con 7
títulos desde cuando se inició la pelota rentada en nuestro
país en 1948, superando a Indios y a Tigres, ambos de Cartagena, con 6
campeonatos. El resto de coronas las alcanzaron los reptiles en las temporadas
84-85, 93-94, 97-98 y 98-99. De paso, los Caimanes aumentaron su ventaja
en campeonatos alcanzados por un equipo profesional en cualquier disciplina
deportiva en la historia de Barranquilla, superando ahora por dos los cinco
títulos del Junior en el balompié
profesional colombiano y por cuatro los tres campeonatos de los desaparecidos
Caimanes en el baloncesto profesional.
Un equipo que no tiene “presa mala” y con un temible poder a
la ofensiva, Caimanes cabalgó durante todo el torneo resultando primero
tanto en la temporada regular como en el round robin. Un metódico y organizado trabajo de varios
años ha dado como resultado una camada de jugadores del patio que han sido
fraguados desde muy jóvenes hasta alcanzar altos niveles de calidad,
competitividad y de profesionalismo que los han puesto ad portas de las Grandes
Ligas, como son los casos de los hermanos Solano, de Marwin
Vega y de Steve Brown. El
equipo se complementa con experimentados jugadores extranjeros y colombianos
como Juan Camilo, Yosandy Ibáñez,
Carlos Villalobos o Adolfo Gómez, así como con jóvenes
foráneos de la talla de Mark Shorey, Chris Swauger
y Adron Chambers, a quienes
la Gran Carpa
también les hace el guiño.
La pesada artillería del ahora triple campeón produjo a lo largo de la temporada abultados
y duros marcadores que sonrojaron a sus rivales y que produjeron no solamente
complacencia sino incluso vergüenza ajena entre sus seguidores. Un eficiente trabajo desde la lomita de los sustos, un
depurado fildeo y una acertada conducción en el banco redondearon la
gesta del equipo barranquillero, que de manera anticipada y sin atenuantes
alcanzó uno de los títulos más merecidos en los
últimos años gracias a la clara superioridad que demostró
sobre sus oponentes a lo largo y ancho del campeonato, ora local, ora visitante. Felicitaciones
y hasta luego.
SHOREY, EL MÁS VALIOSO
La Liga Colombiana de
Béisbol Profesional informa que el outfielder
norteamericano de los Caimanes de Barranquilla, Mark
Shorey, fue nombrado como el Jugador Más
Valioso del Play Off.
Shorey
conectó 8 imparables, de ellos 4 dobles y un cuadrangular, en 19 turnos
al bate para un average de 421 y 8 carreras impulsadas.
Shorey, quien
pertenece a la organización de los Cardenales de San Luis,
fue decisivo en el sexto y último juego de la serie al
impulsar tres carreras con dos imparables, de ellos un doble, y una base
por bolas recibida.